EL AMOR ES UN RITUAL EXTRAÑO

El amor es un ritual extraño, es un verbo complejo que se desdobla por tu mirada y palidece sobre tus mejillas. El amor es un ritual extraño que exige desafíos, que compromete la razón, tortura a sus mendigos y extravía a los aventureros.

El amor es un ritual extraño, una llovizna de señales y gestos que se comprimen y se transforman como las mariposas.  Una metamorfosis de sentimientos cautivos, de palabras escondidas, de poemas rotos e ilusiones incontenibles.

El amor es un gran espectáculo con un final inconcluso, su procedencia es un enigma que puede evocar a Neruda y encontrarse con Shakespeare.  De repente las pupilas de sus ojos te sonríen en primavera y empiezas a volar en medio de la selva.

Pero no retes a su naturaleza porque la prisa desesperada es un villano que te arroja hacia la melancolía, hacia los abrazos vacíos, hacia la amistad insensata y el comienzo del camino, con las alas cansadas, con los versos desgastados y el corazón dormido.

Tus pasos ligeros deben desplazarse silenciosos como las madreselvas, con la convicción del viento de otoño, la algarabía sutil entre tus manos y tus labios dispuestos a conquistar el cielo.

El amor es un ritual extraño, una jungla poblada de querellas, de besos y poemas, de historias maravillosas y amargas, de sentimientos confusos y batallas sufridas. Una aventura tan extraña que nace y vive con toda normalidad entre sus habitantes.

6 comentarios sobre “EL AMOR ES UN RITUAL EXTRAÑO

  1. Pero no retes a su naturaleza porque la prisa desesperada es un villano que te arroja hacia la melancolía, hacia los abrazos vacíos, hacia la amistad insensata y el comienzo del camino, con las alas cansadas, con los versos desgastados y el corazón dormido.

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