Ayer Cuando me Querías

Ayer cuando me querías, me dijiste te quiero, me mirabas de frente, sin miedo en los ojos, sin besos furtivos. Ayer sonreías al verme, saltabas al viento con la inocencia que llevaba tu nombre, con el fulgor de la aventura, sin miedo a los riesgos, olvidando el pasado, ocultando el futuro. Nuestros besos tan nuevos, labios recién conociéndose, dudando en el camino, solo mirando colores. Apareciste de pronto, recogiste el polvo que opacaba mi alegría, sostuve tu mano bajo la luz de nuestra noche, bajaste la mirada, tímida y tierna, reconocías el momento, huías de la razón y me dabas un beso.
Ayer cuando me querías, la magia de las mariposas como polvo de estrellas en tu cabellera de nueces, felicidad tan frágil la de tus labios, las dudas de un beso se hicieron presentes. Ayer cuando me querías me dijiste no puedo, bajaste tu sonrisa, empacaste nuestra historia, te ibas de regreso, hacia el pasado de amigos, hacia la tierra de los miedos.

 

Ayer me despediste feliz, me mentías al verme, me dijiste te quiero. Las horas pasaron, se consumió el pasado alegre de un tiempo divertido, se transformó la historia de colores, en una mañana tan fría de invierno entre grises y saludos que decían no puedo. Ayer cuando me quisiste, sostenías mi mano con la tuya, mandaba tu corazón, tus bromas eran ciertas, tus abrazos como palabras dulces que unían nuestra locura tan cierta.

 

Hoy cuando me viste, bajaste la verdad, ocultaste el camino de la locura, cortabas el fuego con excusas de papel, huías de mí con miedo, con dudas. Hoy, no querías hablar de ayer, hoy no querías tenerme lejos, pero te negabas a que me acercara tanto. Tus mejillas tan suaves fueron mi abrigo de invierno. Tus muñecas eran lo único que alcanzaban mis manos, la palabra amigos se convertía en mi sombra, mi odio y mi suerte. La cabeza volvía a tu cuerpo para alejarte de las locuras, para gobernar tu destino, para alejarte sigilosamente de la estela de un beso. El mar ofuscado te recibía sin sombra, le lanzabas tus silencios como gotas de un dolor que se desvanecía tan lento y tu no querías ni podías apresurarle el paso, por miedo a que nunca volviera, por miedo a dejar de verme. Nuestra historia navegaba taciturna y confusa entre arena en el viento, con juegos, con miradas, con manos que se encontraban entre piedras, con verdades que sumergían en las noches, con peleas sin miedos, sin daños y lo más lindo, todo seguía siendo cierto.

 

Ahora ya no es ayer, el hoy se muere lentamente entre gotas de lluvia, entre versos perdidos en el baúl de tus recuerdos. No quiero verte mañana, pero quiero tenerte cerca, no quiero perderte nunca pero me mata tu tristeza, ayer cuando me querías vivía un cuento, pupila de risas eran mis ojos, hoy cuando me negaste, apagaste mi mente, mañana dudarás de nuevo, no importa, lo malo es que esto del tiempo se vuelve eterno, no importa si me quieres, si navegas conmigo o te lanzas al vuelo, lo que nunca quiero es perder la alegría de verte de nuevo.

6 comentarios en “Ayer Cuando me Querías”

  1. escribes precioso, en este momento yo estoy pasando por una etapa dificil y esto esta a punto de hacerme llorar,per me reconforta que no soy el unico que siente esto y que hay gente que puede expresar las palabras que a mi se me atoran en el pecho
    gracias por existir y por ser una persona que puede gritar lo que siente

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  2. Gracias a los libros que has leído y han endulzado de esta manera tu corazón,a las palabras que han puesto en tu boca para decir lo que otros no pueden, por ser tan tristemente dulce tu relato. Me encantó

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  3. No se quien eres ni de donde saliste. Me encanta la poesia, leo y escribo, pero debo reconocer que lo que acabo de leer es lo mas bello de lo que he podido disfrutar alguna vez. Te felicito, creo que tienes el don de poder expresarte, creo que tu poesia es algo hermoso y por ello te felicito. Suerte!

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