Luis Landero – Juegos de la edad tardía

 

Cada vez que pienso en este título llego incluso a soltar una lágrima. Cada vez estoy más de acuerdo con lo que dice el comentario de la solapa: “Envidio al que todavía no le haya hincado el diente” (Javier Goñi, El Mundo). Cada vez estoy más contento de haberme hecho con esta maravilla literaria, y más feliz aún de haber hecho caso del comentario de mi profesora de literatura de este curso: “Es una novela excepcional”. Efectivamente, envidio al que aún no lo haya leído; efectivamente, es excelente.

Juegos de la Edad Tardía ha sido la primera novela que he leído de Luis Landero, y no va a ser, en absoluto, la última. Digo muchas veces esto cada vez que descubro a escritores nuevos, pero es que hay tantos buenos libros, tantos buenos escritores, que el pabellón de las lecturas pendientes nunca deja de crecer, lo cual es maravilloso.

Este libro narra la historia de Gregorio Olías, un oficinista cuarentón que se dedica a recibir llamadas de encargos por parte de un tal Gil. Un buen día pasan de hablar sólo de los pedidos que se realizan a hablar de la vida de cada uno, y a causa de la impaciencia de Gil por hacer más y más preguntas, éste mismo termina respondiéndose a las cuestiones que formula a medida que escapan de su boca, de manera que Gregorio se ve obligado a asentir y seguirle la corriente. Así se van formando una historia equivocada sobre el pasado y el presente de Gregorio Olías y termina éste llamándose Faroni, que es una especie de superhéroe que todo lo puede. Pero el plan se le va demasiado de las manos y llegará un momento en que ya sea imposible volver a atrás.

Fue la primera novela de Luis Landero, y no sólo le significó un veloz y enorme éxito, sino que además se le otorgaron tres premios: el Premio de la Crítica, el Premio Nacional de Narrativa y el Premio Ícaro.

Es una historia emocionante al cien por cien, una historia que puede suceder perfectamente en la realidad. El ejemplo más claro es la relación que se inicia desde el Messenger con una persona a la que no conoces, y que por ello te puede engañar diciendo que es de una u otra manera, y al final tú mismo creértelo. Pero por encima de la posible realidad del argumento, la novela es una delicia.

El estilo es infinitamente bueno: frases largas en las que emplea un vocabulario bastante culto, sin apenas repeticiones de palabras entre páginas y páginas; párrafos, por tanto, bastante extensos, con unas descripciones de los sentimientos de cada personaje tan minuciosas que hasta el lector llega a sentir el miedo que siente Gregorio. Y por supuesto, aunque utilice tantas palabras diferentes y escriba frases tan largas, se lee bastante rápido. No en cuanto a velocidad, sino en cuanto a dedicación, pues la misma forma en que está escrita hace que no quieras parar de leer. Es una verdadera maravilla, no puedo decir más.

4 comentarios en “Luis Landero – Juegos de la edad tardía”

  1. Puedes estar seguro de que te gustará. Es uno de los mejores libros que he leído. Disfrútalo en cada página, en cada párrafo, porque merece la pena.

    Gracias por comentar, compañero.

    Un abrazo

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