Felipe Benítez Reyes – El novio del mundo

El novio del mundo es una de las novelas más famosas del escritor gaditano Felipe Benítez Reyes. Está marcada por una excelente calidad literaria y un juego con la extensión de las frases muy bueno y muy bien conseguido, con un conocimiento muy consciente del ritmo narrativo y una técnica narrativa muy propia.

En esta novela, el protagonista, Walter Arias —lo de Walter no es más que un pseudónimo, su verdadero nombre sólo lo pronuncia una vez en toda la novela, y no es nada demasiado importante—, cuenta, dirigiéndose al lector como si estuviese hablando con él mismo, como si fuese una función teatral (de hecho así empieza en el primer capítulo), la historia de su vida desde su infancia hasta la edad adulta, y nos cuenta su “noviazgo” con el mundo, es decir, su paso por cada rincón del mundo y su contacto con muy diferentes personas, sus amores con mujeres completamente distintas, sus juergas, sus locuras, sus trabajos (mayoritariamente ilegales) y su vida familiar. Todo esto marcado por una fuerte oposición al psicólogo Sigmund Freud, que, según Walter, sólo se fijaba en la sexualidad de la gente y decía que todos los problemas tenían que ver con una represión sexual en la infancia. Así hace Walter una parodia de la filosofía en general y del psicoanálisis en particular, creando un movimiento filosófico conocido como “walterismo”, y del cual él mismo será precursor, explicando constantemente sus opiniones de manera reflexiva y en desacuerdo con el mundo, insultando a los filósofos y a los que estudian el cerebro humano. De esa manera se añade un toque humorístico bastante divertido que provoca la sonrisa del lector en muchas ocasiones —al menos a mí me la provocó, con esas preguntas retóricas que nunca nos hemos formulados, pero que si nos paramos a pensarlas llegamos a una conclusión muy asentada ya por Walter.

El estilo de Felipe Benítez Reyes, por su parte, me ha resultado muy interesante: conoce a la perfección el método de creación de frases extensas sin que el libro se nos caiga de las manos y la lectura se haga pesada o incomprensible. Muy al contrario, la fluidez que presenta su prosa nos incita a leer más y más, y además de eso, si añadimos la brevedad de algunos de los capítulos, podemos decir que quedamos con ganas de más cuando terminamos cada uno de ellos. Por tanto, he de decir que no conocía el estilo narrativo de este escritor, a pesar de ser tan cercano a mí (compartimos provincia de residencia, aunque no población) y tan reconocido entre mis artistas favoritos (amigo y compañero de barra de Joaquín Sabina, Almudena Grandes, Luis García Montero, etc.).

Me he divertido mucho leyendo este libro, y recomiendo a todos los que lean esta reseña que lo busquen, porque también lo disfrutarán en gran medida, estoy seguro. El novio del mundo, una novela medio filosófica, medio trágica, medio romántica, medio humorística. Una obra absolutamente recomendable, de muy agradable lectura y muy placentera al oído. Espero que les guste.

4 comentarios en “Felipe Benítez Reyes – El novio del mundo”

  1. parafrasenadoleeee

    Hay noches que debieran ser la vida.
    Intensas largas noches irreales
    rodeadas de flashes y vinilos.
    Ritmos que incitan a perderse
    y caras descompuestas alarmando del peligro.

    Traten de recordar,cuando el peso de los años
    entregue su factura a medio plazo,
    amaneceres imprudentes, repentinos;
    noches en los que sale el sol antes de lo debido.

    En el remoto lugar que habitan del pasado
    los pasos y los bailes desquiciados
    que movieron virulento su esqueleto sibilino
    ausente de control, menos apenas juicio.

    Con los ojos como platos
    no despertar siquiera ,
    pero por no haber dormido.

    Hay noches que debieran ser la vida,
    el simbolo de nuestra juventud,
    la pasasión para el futuro.
    Un tesoro dormido en la memoria
    que volviese de nuevo a estas «noches» intacto,
    un fragmento de alma.

    Y lo fueron tal vez, ya que el recuerdo
    las salva y les concede el privilegio de fundirse
    en una sola noche triunfal,
    inolvidable, en la que el mundo
    pareciera haber puesto
    sus llamativas galas tentadoras
    a los pies de nuestra altiva adolescencia.

    Es por ello que miro con paciencia hacia el futuro,
    disfruto del momento a toda costa.
    El milagro de vivir una vejez tranquila
    -lo tengo entre las manos-
    la labor de fraguarme un espiritu.
    La razon de los hachaques y las alegrias,
    la calida gema de la juventud. 🙂

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  2. Gracias por tu aportación, Iván. Veo que te gusta la poesía de Benítez Reyes, tanto como para parafrasearlo. Buen poema. Espero que también la novela te haya gustado.

    Un saludo

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