Enfermera: servicio a los demás

Hoy platicaremos la historia de Ángela Williams, una mujer que ha dedicado su vida a la entrega en beneficio de los demás, por el solo hecho de agradar a Dios. Ella a los 19 años de edad, inicio sus estudios de enfermería, pues vio en esta actividad una forma de entrar en contacto con el prójimo necesitado.

Comenzó la carrera con plena seguridad de que podría agradar al Señor ofreciendo la sanidad en su servicio. Pero fue en sus primeras prácticas cuando se encontró con las dificultades, pues no podía soportar el olor penetrante que despiden los enfermos terminales, provocándole nauseas continuas, viéndose en la necesidad de abandonar a sus pacientes para salir corriendo a los sanitarios para vomitar.

Fue hasta que un día en que atendía a un enfermo terminal, y tenía que realizar su baño, cuando comenzaron las nauseas, ofreció su servicio a Dios, fue un verdadero milagro ver como sus síntomas desaparecieron, tomando la calma por unos instantes, Ángela pudo bañar a su paciente, imaginando que ese servicio lo estaba haciendo a Jesús, cambio las sábanas de su cama, dejando a su paciente en un estado de armonía y paz. Después de aquello, nunca volvió a tener problemas para atender a sus pacientes.

Comprendió la gracia de Dios, pues las personas deben están alertas para cumplir lo que a él le agrada en el servicio común. Tiene esa paz como recompensa por sentir la compasión por nuestros semejantes, alejándonos de nuestra propia comodidad para contribuir en el bien de los demás.

Ángela desde pequeña abrigó dos sueños, uno era el servicio a Dios, y el otro el de formar una familia, fue así que contrajo matrimonio con un médico, en dicho matrimonio procrearon cinco hijos.  Sin embargo la felicidad no fue eterna, con el paso de los años, comenzaron algunos conflictos maritales, su marido no honraba su matrimonio y fue así que se vio inmiscuida en un conflicto moral, pues un divorcio la alejaría de su iglesia que tanto amaba.

Tomo una decisión que fuera congruente con su dignidad y cordura, se divorció. Fue aprendiendo sobre Dios, comprendió que Dios la aceptaba tal cual era,  realizándose así poco a poco la curación de su alma, poniéndose en armonía con su espíritu.

Con el paso el tiempos e caso por segunda ocasión, fue entonces cuando un mal se alojó en su cuerpo, le diagnosticaron cáncer. En el momento más crítico, cuando necesitaba más que nunca el apoyo de su familia, su esposo la abandonó.

Ángela se mudo a California para estar cera de sus tres hijas. Ahí un poco recuperada, se enlisto en un grupo de asistencia que brinda bienestar psiquiátrico, un nuevo proyecto para esa ciudad. Muchos de los pacientes que recibía con su trabajo de enfermera se trataban de enfermos de SIDA, mismos que se sumían en una depresión inmensa. Ella comenzó a ayudarles, colaborando de nuevo en su propio ministerio de vida.

Ella en su vida sabe cuán tan alto la ha valorado Dios para dedicar su vida a través de la enfermería, a estar ayudando a los demás. La oración y la meditación han sido fundamentales en su vida.

Ella sigue su vida dedicada a la ayuda a los demás, actualmente vive en California, y ayuda a padres con sus hijos recién nacidos. Un ejemplo de vida que compartimos este día.

Datos tomados del cuadernillo “La palabra diaria”.

2 comentarios en “Enfermera: servicio a los demás”

  1. hola soy tambien enfermera, pero nunca pense en agradar a DIOS con esta carrera, solo en ayudar ahora me doy cuenta de muchas cosas buenas que pasasn en mi vida, soy una mujer muy agraciada, esa mujer es muy admirable.

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