Puertenebros

Un leve sonido, casi un sollozo, desluce la tarde. Sucede que el niño acaba de recibir una pedrada en la frente y que la sangre se le desliza caliente y abundante entre el entrecejo, formando un meandro que le empapa la camisa. Por cada inspiración que le sacude el pecho, el gesto se le contrae, … Leer más