Las cobijas no engañan en invierno
La habitación muda nuevamente
El grito llega a tocarme la puerta
Temor de ser o no ser
Difícil ecuación en nuestros días
Embriagados remolinos
Se disfrazan de remanso
Otra voz que calla en su silencio
La nostalgia se desnuda y baila
la sombra se coloca de perfil
Gira la copa al suelo áspero.
¡Salud!
Los vidrios se dividen para reinar
Montón de espejos diminutos.
Tentación de dioses y demonios
Esta soledad, a veces, me da miedo
El miedo, casi siempre, suele darme asco.
Abro la ventana para refrescarme
El aire es una postal de libertad
Sin embargo los fantasmas se amontonan
Vuelve el miedo, ergo, el asco.
Las cobijas no engañan en invierno
El teléfono ya no va a sonar.
Artículos relacionados que recomendamos leer:
- Antonio Muñoz Molina – El invierno en Lisboa (Parte I) EL INVIERNO EN LISBOA Antonio Muñoz Molina tiene una extensa...
- Antonio Muñoz Molina – El invierno en Lisboa (Parte II) El invierno en Lisboa Lucrecia es el contrapunto de Biralbo....
- Repaso de invierno (parte 2) Bueno. Volvemos al asunto del repaso literario de invierno. Poco...
- José Manuel Benítez Ariza – Vacaciones de invierno José Manuel Benítez Ariza (Cádiz, 1963) es el autor de...
- Repaso de invierno (parte 1) Ha llegado la primavera, y con ésta, la alterada sangre...
Ver todo dentro de la categoría General.
José Manuel Benítez Ariza – Vacaciones de invierno
100 años del nacimiento de Odysséas Elýtis
100 años del nacimiento de Henri Troyat
