A veces la vida me ha hecho daño, me ha mostrado su lado más duro e impredecible y he caído derrotado. Otras veces la garra de los días ha dañado el orgullo de mi gente, de las personas que me rodean y su caída me ha hecho caer a mi también. En esos momentos me envuelven mil brisas de muñecas rotas en un ajuar de aires trasnochadores. Y a base de barra y aguarrás se han visto disipadas las espinas de un dolor naciente. Y todo esto porque siento, siento la vida entera derramarse sobre mí, inundar los días, las horas, los minutos y los instantes de mi existencia. Siento lo que siento, siento lo que sientes, sentimos porque somos sentidos. Amamos, respiramos, lloramos, odiamos, matamos, saltamos, cantamos… solamente sentimos.
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Como siento los instantes