Quisque se sienta todos los días en un escritorio. Es funcionario. Tiene un bolígrafo rojo, tres folios con el sello institucional y dos paquetes de cigarrillos sobre la mesa. Alguien le dijo que su cometido era trabajar cuando fuese necesario. Desde entonces está esperando a que se mueva la tierra y así poder indicar la fecha y hora del seísmo. Cada día fuma cuarenta cigarrillos y lee libros que quizá algún día comprenda. Nunca pensó que el trabajo de funcionario fuese tan duro. Esperar. Todo el día esperando.
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